Volver atrás, y recordar el instante en el que empezó todo, la primera palabra, la primera mirada, la primera sonrisa, complice una de la otra...Volver a empezar de nuevo para revivirlo una vez más y no tener porqué recordarlo. Algunas cosas, bueno, están algo borrosas, ya hace tiempo, pero otras serían difíciles de sacar de mi cabeza, cómo las noches que pasé en vela, imaginando, pensando en una tarde perfecta contigo aunque a la hora de la verdad, lo perfecto fué nuestra propia improvisación. Casi se podría decir que la realidad superó a la imagincación. Nunca creí que podrías hacerme tan feliz con tu sola presencia, y es que fué tan rápido, se hizo tan corta esa noche. Llámame tonta, pero me encantas, me encanta recordar las palabras en aquel espigón... "¿Y si te doy un beso ahora qué pasa?"
¡¡Ni si quiera sé aún de dónde saqué eso!!, supongo que sería de las ganas que tenía de cruzar tus labios con los míos. Y fue en ese preciso instante cuando no sé a dónde fuí, que creí que lo demás ya parecía una película. Tus risas, en la playa, justo en la orilla... en serio, una película preciosa, porque es tan increíble, que aún me pellizco por si acaso, y finalmente... ¿me concedes este baile?
