Eres princesa de un cuento que solo tú estás escribiendo y sí, será juzgado muchas veces por su portada. Siento decirte que esta vez has sido tú la que ha acabado convirtiéndose en rana. Tus príncipes azules al fin se han dado cuenta de que solo eres una mascara, y que eras la princesa equivocada.
Jugaste mal tus cartas, que cuando te metes con una de las campesinas, el pueblo se revela y acaba siendo ella coronada. Avanzas cuando ves que finalmente estás sola y solo entonces reconoces tus errores. Si no actúas consecuentemente no intentes que te recompensen pues "si no sabes perdonar, mas te vale no equivocarte.
Intentas que los que son fuertes ahora crean tus mentiras, pero esta vez solo las tontas caerán en tus hechizos. No merece la pena contestar a tus insultos de cría pues entonces se me caería la corona al caer tan bajo. ¿Ha quedado suficientemente claro?