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31 de enero de 2012

Temblando como un pequeño barco de papel que acaba de caer al gran océano. Unos metros más allá se ve su adiós, pequeñas venas de agua recorren la fina capa que lo construye. Suavemente las pequeñas y poderosas olas lo hunden, deshaciéndolo parte por parte, sin piedad, sin nada que el barquito pueda defender, sin rastro alguno..¿Sin querer?