Ahora, ya no la tengo tan en cuenta,simplemente, ya ni la tengo. El tiempo es amigo del olvido. Pero fue ella... fue ella, fue con ella con la que pasé mis mejores momentos. Con la que suspiré, con la que lloré, con la que reí, con la que era yo... Y lo echo de menos, es normal. Ella, no lo es,no es normal, y se ve diferente, por el simple hecho de serlo. Y me encantaba, y me sigue encantando que sea diferente, que sea ella. Que sonría, por el simple hecho de ser feliz, o para demostrarle al mundo que merece serlo. Es ella, tan fuerte, pero tan frágil a la vez... nunca la había visto llorar, pero la primera vez que la vi hacerlo, el alma, se me rompió por dentro, no supe bien que decir, ni que hacer exactamente, la consolé cómo lo hice aquel día. Compartíamos todo. Secretos, amores, paranoyas...faltó poco para compartir los cepillos de dientes yo creo, pero si lo necesitara algún día, sé que me lo daría. Compañeras, de clase, de mundo...compañeras de vida. Era mía, lo sé, eramos cómo zipi y zape, amigas, hermanas pero sin el mismo ADN. Ella lo era todo para mi. Ella era mi vida, mi día a día. Ella me dió durante años algo incurable, inolvidable, increíble. Y sé que la conozco, la conozco demasiado bien. Conozco cómo es. Y ella llegó a soportarme, ha hacerme callar cuando tenía que hacerlo, a calmarme, ha hacerme reir, y hacerme llorar, para entender las cosas, ella era mi compañía, ella era mi maestra y viceversa.Ella, yo temía, vivía con el miedo de perderla, porque la gente no te toca por contrato, tienes que hacerte querer día a día, supongo que no aguanté, ni supe ser lo suficientemente fuerte para ella, y encontró otra mejor, espero que le vaya bien... Ella....yo la quería a ella...Ella sigue existiendo, y yo sé, que está ahí, y que cuando se encuentre a ella misma, volverá, volveremos a ser lo que éramos...mejores amigas.